¿Qué hacer con el aire acondicionado en invierno?

Con el fin del verano también ponemos punto y final al uso del aire acondicionado que tanto bien nos ha hecho durante estos meses de calor. Con la llegada del invierno toda nuestra atención se centra en la calefacción y el agua caliente, haciendo que nos olvidemos por completo de los sistemas de refrigeración durante unos cuantos meses. Sin embargo, ahora es el momento en el que debemos realizar ciertas labores de limpieza y mantenimiento del aire acondicionado en invierno que garantizarán que el equipo funcione correctamente la próxima vez que lo usemos.

Muchos usuarios esperan a que llegue la primavera, o incluso el verano, para preocuparse por el mantenimiento del equipo de aire acondicionado. Primer error. Existen dos pequeñas acciones de mantenimiento que deberemos realizar al principio de la temporada fría y que permitirán que, cuando llegue la primavera, nuestro aire acondicionado funcione correctamente.

Para que un equipo de aire acondicionado expulse aire frío o cálido, dispone de un circuito frigorífico cerrado herméticamente. En su interior se producen diferentes cambios de estado del refrigerante, que es un gas que reacciona cuando se le aplica una corriente eléctrica. A lo largo del circuito de aire acondicionado, este refrigerante cambia de estado y esto es lo que consigue que el aire que expulsa mantenga la temperatura idónea de la habitación.

Para que el equipo realice correctamente su función, es necesario mantener limpios los intercambiadores y los filtros. Los intercambiadores son unas láminas internas que podemos ver cuando retiramos los filtros externos. Para llevar a cabo su limpieza, así como la de los filtros protectores, deberemos hacerlo con un pincel o brocha que nos permita ir retirando poco a poco todos los restos de suciedad que se acumulan tanto en su interior como en la parte externa.

Es importante hacerlo con un pincel o brocha y nunca con un objeto punzante. Mantener limpios los intercambiadores y los filtros del aire acondicionado es uno de los puntos fundamentales a la hora de conservar en buenas condiciones el equipo, sin embargo, no es lo único que debemos tener en cuenta. En algunas ocasiones, se puede notar que el aire que expulsa el equipo huele de una manera que no es la habitual. El olor suele asociarse a humedad, sin embargo, cuando esto sucede, en la mayoría de los casos se debe a la acumulación de bacterias en los intercambiadores.

Para desinfectar existen diversos productos y formas de hacerlo. Una bastante sencilla y económica consistiría en rociar los intercambiadores, una vez que estén limpios, con una sustancia desinfectante. Una posibilidad, sería realizar una mezcla formada en un 90% de agua y en un 10% de lejía. Otra opción, es comprar un producto específico para tal fin. En este caso, seguiremos las indicaciones facilitadas por el fabricante. De esta manera, se eliminan las posibles bacterias que pueda acumular el equipo y se evitan los malos olores que estas producen.

Gracias a estas dos sencillas acciones garantizaremos que nuestro equipo de aire acondicionado esté debidamente protegido con la llegada del invierno. Además, cada dos años, será recomendable llamar a un profesional para que revise el equipo en su conjunto. De esta forma, podremos evitar averías serias y su consiguiente gasto económico.

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